Fue miembro del Comité Central de su partido y de su Comisión Política, Secretaria General de las JJCC, Secretaria General y Presidenta del Partido Comunista.
El PC sin lugar a ninguna duda, la apoyó incondicionalmente. También la nominó para ser candidata a la Presidencia de la República. Y además tengo entendido que el Partido Comunista fue el primero en darle esta importancia en política a una mujer.
Gladys Marín manifestó el 15 de Junio de 2001: “Las mujeres que participamos en política estamos muy expuestas a las caricaturas que abundan en este ambiente conservador y masculino en el que vivimos. El mundo de la política está vedado a las mujeres, si alguna destaca se le dice que es masculina o que es amante de todos los dirigentes”. Y eso quedó demostrado cuando el propio militante PC Luis Guastavino la señaló como “sincera, pero petrificada”.
Cuando se presentó a la presidencia en 1999, ella sabía que no iba a triunfar, pero esperaba “ganar fuerza para golpear la mesa”, como sostuvo entonces, obteniendo el 3,21% de los votos. Gladys Marín creció, vivió, se casó, luchó, triunfó, se exilió, retornó a nuestro país y murió dentro y desde el PC.
No aceptó disidencias internas, porque consideró que éstas se transforman en fracción y atentan contra la unidad del partido. Ella seguía siendo “comunista y revolucionaria”, convencida de que “otro mundo es posible y también necesario”. Y no tenía complejos en continuar defendiendo un ideario superado por la historia.
Sin lugar a dudas, la consecuencia en su forma de vivir llevó a que el pueblo la despidiera de esa manera tan multitudinaria. Y digo pueblo y no partidarios de PC, porque se vaciaron a las calles no sólo los militantes del Partido Comunista, sino muchos a los que jamás les había interesado la política, mujeres que aunque no compartían sus ideales, y que con mucho sentimiento y pena le quisieron dar su último adiós en las calle de Santiago.
El 29 de Julio de 1993 Gladys Marín manifestó: “Creo que en política se tiende mucho a descalificar a las mujeres que actuamos con consecuencia, y sobre todo son los hombres los que nos descalifican”.
A pesar de todo el poder conque contaba dentro de su partido y con el respeto en todos los sectores de la política, vuelve a reflejar su desencanto el 20 de Noviembre de 1999 cuando asevera: “Las mujeres hemos dado pruebas más que suficientes que tenemos tantos o más méritos que muchos hombres para ocupar cargos de alta responsabilidad. Y lo hacemos bastante bien”.
No sé si el machismo ha cambiado algo en la actualidad, no lo puedo tener claro. Porque hoy tenemos a otra mujer candidata a la Presidencia de la República, con muchos más adherentes que con los que contó Gladys, con una enorme posibilidad, casi certeza, de que va a ser electa la primera mujer Presidenta de Chile, ya sea en una primera o en una segunda vuelta, sin embargo los improperios y la desconfianza pupulan entre los hombres.
Pero Gladys Marín, esta mujer dirigenta, líder del Partido Comunista, que estuvo durante 46 años a la cabeza del PC, y a pesar de su innegable carisma, consecuencia y compromiso social, quizás no logrará pasar a la historia como que se merece.
Y es porque su propio partido, el mismo Partido Comunista que la cobijó durante toda su vida, en este momento le está dando más apoyo a un hombre que ni siquiera es su militante, pretendiendo que llegue a la presidencia.
Y este hombre que no le ha ganado a nadie, y que no le ganaría a nadie en nada, le podría ganar en votos en la elección presidencial a la Gladys Marín. Y pasaría a la historia.
