Mientras miles de efectivos de diversas fuerzas de seguridad están alerta en esta ciudad turística, en la estación de trenes de Haedo, provincia de Buenos Aires, a unos 50 kilómetros de la capital, incidentes que siguieron a la suspensión del servicio dejaron varios heridos, más de 80 detenidos, millones de pérdidas en el incendio de tres vagones de trenes, automóviles, además de saqueo de comercios.
El gobierno del presidente Néstor Kirchner definió como acciones ”preparadas, no espontáneas” estos sucesos, ya que hubo un acto premeditado para detener el tren, que es un servicio privatizado en tiempos del ex presidente Carlos Menem y funciona de manera muy deficiente, y luego no se dejó ingresar a los bomberos ni a la policía.
Estos sucesos incidieron en los temores que rodean las próximas movilizaciones anunciadas aquí, ante la presencia de pequeños y activos grupos que actúan por fuera de la convocatoria de la Cumbre, así como de otros convocantes a marchas pacíficas. Esta tarde comenzaron ya a escucharse los tambores de manifestantes en Mar del Plata, mientras Buenos Aires entró en alerta.
En el Estadio Polideportivo, en un ambiente muy distinto al de la cuarta Cumbre de las Américas, con cientos de trabajadores, militantes sociales, desocupados, mujeres, comunidades indígenas y campesinas, que siguen llegando sin cesar en una colorida manifestación, los convocantes de este encuentro manifestaron su resistencia a la política neoliberal que sumergió en la pobreza y el hambre a la región.
La primera Cumbre de los Pueblos fue realizada en 1998, y la segunda en 2001. ”Desde entonces hasta ahora se ha producido un salto cualitativo que se está viendo por estas horas en los debates y las nuevas propuestas que surgen”, dijeron.
Por su parte, Pérez Esquivel advirtió que desde los grandes poderes se trata de decir a los pueblos que no hay salida, ”por eso estamos continuando con la reflexión y la propuesta en un espacio de libertad, y decimos que luchamos por la autodeterminación de los pueblos frente a la dominación que significa el ALCA y los nuevos planes militares del imperio”.
Destacó también la presencia en la Cumbre de los representantes de pueblos originarios y también de fuertes delegaciones cubana y venezolana. Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, y el ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, encabezan esa delegación.
También intervino Blanca Chancoso, del consejo asesor del Movimiento Pachakutik, brazo político de la Conaie de Ecuador, y Héctor de la Cueva, de la Red Mexicana contra el Libre Comercio, que integra la alianza convocante, quien llamó a la población de esta ciudad a no ser intimidada, y pidió: ”no se dejen engañar por el discurso paranoico de Estados Unidos”.
Advirtió que en la Cumbre oficial se intentará que continúe el ALCA, pues es una imposición de Estados Unidos, que lamentablemente apoya el propio gobierno mexicano. ”Quieren revivir las negociaciones sobre el ALCA, que deben ser definitivamente suspendidas. ”Los mexicanos sabemos lo que es eso después de más de diez años de TLC, tenemos un desastre social, que ha llevado a grandes sectores del pueblo a vivir en condiciones infrahumanas”, sostuvo.
Instó tanto a detener este proyecto como a impedir que pasen en la Cumbre oficial los temas de seguridad que Estados Unidos quiere imponer en América Latina. ”Que nuestros gobiernos no compren la agenda de seguridad”, advirtió.
*La Jornada
