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Santiago.- Hace exactamente 17 años atrás comenzó el lento repliegue de Augusto Pinochet. En el Plebiscito de 1988, que marcaba también la culminación de un periodo de masivas protestas, el dictador resultaba derrotado.
Sin embargo, Pinochet no reconoció su derrota sino avanzada la madrugada del 6 de octubre mientras miles de personas celebraban el triunfo del No en las calles.
En la memoria Chilena, de la Biblioteca Nacional, podemos leer este episodio de nuestra historia reciente:
La gran movilización social protagonizada por la oposición, finalmente forzó al gobierno militar a llamar a un plebiscito para el 5 de octubre de 1988, donde la opción Sí significaba la continuidad y la alternativa No representaba establecer plazos concretos para el fin de la dictadura.
El 30 de agosto de ese año, vale decir cinco semanas antes de que la ciudadanía se pronunciara, el general Pinochet fue designado por los comandantes en jefe de las fuerzas armadas como el candidato único que representaría al gobierno militar en la consulta ciudadana.
Al cerrarse las inscripciones en los registros electorales, un mes antes del plebiscito, había más de siete millones de chilenos inscritos para votar, lo que equivalía al 92% de aquellos que estaban facultados para emitir su preferencia.
Entre el 5 de septiembre y el 1 de octubre, la televisión chilena emitió una franja con las campañas propagandísticas del oficialismo y la oposición. Este espacio político tuvo una altísima sintonía, pero ello no significó que el panfleto se dejara de lado como medio de difusión de las distintas posturas.
