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Agosto 19, 2026

Tiene razón el presidente

Editorial del Mercurio “Guerra entre Miristas”

25 de Julio de 1975

Quienes preconizan la violencia como sistema y método político no saben la magnitud de las fuerzas primitivas que con ella desencadenan.  

Porque bajo la apariencia del hombre civilizado late una masa de instintos que sólo las normas éticas y religiosas y el continuo dominio del espíritu pueden mantener frenada.  

Es la reflexión que nace espontáneamente de la triste comprobación de la muerte de una sesentena de miembros del antiguo MIR chileno que han sido eliminados por sus propios compañeros.La nota que publica “Lea” de Buenos Aires, da cuenta de que los asesinados fueron víctimas de un largo proceso de divergencias, mutuas recriminaciones y disputas por dinero que se inició junto con la caída del régimen anterior. Esos asesinatos ocurrieron en Francia, Argentina, Colombia, Venezuela, Panamá y México, lo que demuestra que el trágico fenómeno tuvo estallidos universales.

 

Es obvio que en las contiendas entre quienes sólo aceptaban la violencia como sistema apelaron a la única manera que sus protagonistas preconizan y entienden: la liquidación inmediata y artera del rival o del disidente. Los cadáveres “ajusticiados” por los tenebrosos jueces en que cada uno de ellos se convertía fueron dejando su trágica huella en distintos países. Despreciando toda ley, porque ese era su suprema norma, han concluido asesinándose y poniendo en práctica la más brutal de las leyes: la de la venganza.Los políticos y periodistas extranjeros que tantas veces se preguntaron por la suerte de estos miembros del MIR, y culparon al gobierno chileno de la desaparición de muchos de ellos, tienen ahora la explicación que rehusaron aceptar…