Bagdad.- Más de 800 muertos, los que podrían llegar al millar según avancen las labores de rescate, ha sido el resultado de una estampida multitudinaria sobre un puente del río Tigris. El rumor de un atentado suicida ha sido la cauda de la tragedia.
En un duelo chiíta se transformó a Bagdad con la tragedia de hoy miércoles en un puente del río Tigris, la que ha dejado un saldo de al menos 841 muertos, entre los cuales una gran mayoría de mujeres y niños cayeron a las aguas muriendo ahogados después de una estampida provocada por un rumor de atentado suicida en medio de la multitud que participaba en un peregrinaje conmemorativo junto a la mezquita de Kadhimiya.
El pánico fue provocado por el ataque de granadas de mortero que había sufrido la misma multitud horas antes dejando más de siete muertos, los primeros de esta jornada, la más sangrienta desde la caída de Sadam Hussein en abril de 2003.
La barrera de seguridad del puente cedió a la fuerte presión que hizo la gente presa del miedo, donde centenares de peregrinos se precipitaron al Tigris y se ahogaron, indicó una fuente de seguridad. Se estima que la cifra podría llegar a los mil mientras se avancen con los rescates.
El primer ministro Ibrahim Jaafari decretó inmediatamente tres días de duelo nacional y su homólogo de la Salud responsabilizó a los rebeldes sunitas de haber provocado el pánico.
El ministro de relaciones exteriores británico, Jack Straw, afirmó en tanto que la tragedia fue provocada por el terrorismo y calificó “de acto despreciable, a civiles inocentes que concurrían a una ceremonia religiosa en una mezquita de barrio”.
